miércoles, 16 de julio de 2014

VIAGGIO IN ITALIA Il Beat ¿Cos' é?








  Jamás logré entender por qué somos tan receptivos con los logros y hallazgos de la música anglosajona -uno el primero en dicha fila, que conste- y en cambio nos dejamos ir o directamente obviamos los incontables y espléndidos episodios realizados en otros ámbitos. 

 Aunque pensándolo un instante es posible que el adocenamiento que acarrea la imperiosa necesidad de modernidad y la comodidad que conlleva los lugares comunes tenga algo que ver. De todos modos, casi ya da igual. Esa es otra -y ya he perdido la cuenta- de mis derrotas.

 Lo que les propongo aquí no es otra cosa que hacer de la necesidad virtud. Asumir nuestras debilidades y evitar la impostura. Abandonarnos a la molicie y la diversión. Si de paso obviamos el cinismo condescendiente y nos centramos en la mirada tendremos avanzada una parte del camino. Una vez hecho ésto, si convenimos que es esa batalla perdida definitivamente y tampoco malgastamos nuestro tiempo en rebatir la valoración (escasa) y el aprecio (ínfimo) sobre lo creado -al lado de casa como quien dice- nos evitaremos polémicas innecesarias y estériles. Quedémonos con lo cercano -por geografía-  y lo próximo -por sensibilidad- y disfrutemos. En este caso de Italia, sin ir más lejos.

 No me queda entonces otra cosa más que asumir mi mediocridad y mi -quizá errado- punto de vista y apechugar con ello. No piensen que lo hago como tara exhibicionista. Tampoco, ni mucho menos, como exclusividad o elitismo. Simplemente es algo que está ahí. Por ello decidí ya hace tiempo permanecer en una esquina, molestar y hacer el menor ruido posible en una época en la que impera una pulsión irrefrenable por la novedad. Un tiempo en que la originalidad per se y el mañana han vencido al rigor y al pasado. Sostengo que en muchas ocasiones sin detenerse a valorar lo que de cimientos, sostén e inspiración tiene. Pero esa es otra cosa en la que también puedo estar equivocado. Digamos que he elegido un sendero y que me apetece mucho seguir recorriéndolo. 


 Guitarras eléctricas, Fuzz y flequillos tintados de verde. Motocicletas, el hermanísimo de pel di carota e historias truculentas. Versiones. Muchas versiones; De los Zombies, de Jefferson Airplane, de Arthur Brown, de los Kinks, de los Grassroots. Psicodelia andante y moderatto progresivo. Phasing, efectos de pistas y eco. El riff y el Beat ¿cos'e?. Soulmen oriundos y mucho drama se non è vero è ben trovato. Algún sitar como atrezzo, fulares y pantalones a rayas. La melodía, la ingenuidad, el arrebato y la ilusión. Tan lejos y tan cerca. Italia.








































I Ragazzi del Sole Atto di forza # 10








































Carlo Pavone Viva la liberta'








































Berry Window Preistoria preistoria








































La Nuova Cricca Senti ragazzo








































La Quinta Faccia Strano uomo






































I Ragazzi dai capelli verdi Un tipo per te








































I Motowns Fuoco








































La Macchie Rossa Luca









































Equipe 84 Ladro









































New Trolls Allora mi ricordo









































De De Lind Mille anni










































Jim Ivan and The Cossacks In un momento








































Rinaldo Ebasta Soffro, soffro







































I Pooh Nessuno potrá ridere di lei










































 The Black Stars Scrivo sui muri









































The Rokes Piangi con me









































I Corvi Dattemi una lacrima per piangere



Hugu Tugu Fino a ieri









































Gli Scooters La pigne in testa








































I Gemelli Non contare piu su di me








































I Kings Ma non e giusto















martes, 15 de julio de 2014

MUDDY WATERS Let's spend the night together / Tom cat (Chess France, 1968)














































































Muddy Waters goes psychedelic. O quizá no tanto, porque aunque adecuándose -no sé si a la fuerza- a los nuevos tiempos Muddy Waters siguió siendo esencialmente él mismo. Es lo que tiene el talento por derecho y la personalidad marcada, por mucho que le des vueltas resulta del todo imposible eliminar las huellas del pasado.

  En 1968 la carrera de Muddy Waters anda de capa caída. Es el sino ineludible de los bluesmen. Siempre en el filo, tomando -y eso con fortuna- una parte escasa de las tres docenas largas que les corresponden. Saqueados por las hordas de imberbes jóvenes que abanderan los nuevos tiempos y estoicos ante el devenir de las cosas (tal vez por no quedarles otra), asisten atónitos a una sucesión de acontecimientos que les superan. Pero Chess, su compañía, está intentando -y al parecer logrando- dar un nuevo giro al estado de las cosas. Pretenden revertir su imagen de sello estandarte del soul clásico de Chicago y subirse a la ola que la revitalice y coloque en el escaparate. Para ello crea un subsello -de nombre Cadet Concept- en donde alojar a los experimentos presentes y futuros.



Uno de ellos es poco menos que un as en la manga. Rotary Connection, el grupo prácticamente creado por Charles Stepney (quién lleva tiempo rumiando la dosis exacta de la alquimia que logre la piedra filosofal) y protegidos de Marshall Chess, el hijo de Leonard Chess, está comenzando a despegar con una mezcla extraña de soul, psicodelia y filosofia de raices hippies. Formados a partir de los Proper Strangers, Marshall necesita un cantante. Se decide por Sidney Barnes, un compositor a sueldo del sello y enseguida advierte que necesitará de un contrapunto femenino. Ahí está el quid del asunto. La solución -tan autárquico como su padre- también se halla en casa; una joven recepcionista que trabaja en sus oficinas. Su nombre Minnie Ripperton. Ya solo harán falta los regulars que hagan que las cosas discurrán por el cauce adecuado; Phil Upchurch a la guitarra, Morris Jennings a la batería y el gran Charles Stepney al vibráfono.


Pero volvamos a "Electric Mud". Los tres regulars citados, junto a otros sospechosos habituales como Pete Cosey, Gene Barge o Louis Satterfield sustituirán a la banda habitual de Waters."Electric mud" será muy contestado por los puristas pero también será su disco más vendido. Es un disco que quema y atrapa, tan incandescente como fluido, en el que nuestro hombre parece querer jugar a ser Hendrix interpretando a Muddy Waters. Descarnado y chulesco. Un disco de verdad pese a toda la panoplia de gimmicks que, según los gustos y opiniones, lo embellecen o enturbian. El primer single lleva una espectacular versión del "Let's spend the night together" de Jagger/Richards en una cara y la fantabulosa, carnicera y adictiva "Tom cat" en la otra. Es ésta, en mi modesta opinión, la verdadera bomba de neutrones; Pedal fuzz y wah wah a granel para macerar un blues psicodélico, donde la guitarra de Peter Cosey dispara riffs con suma punteria hasta conseguir inyectar en el oyente una súplica lasciva de arrebatada lujuria y que termina convirtiéndose en poco menos que la mismísima declaración del diablo.

 El sencillo sería publicado en Francia, con su portada y demás abalorios, en tiempo y forma. Ya saben lo que me gustan esas cosas. Junto a las canciones subo también todo su irresistible atrezzo. Qué añoranza de hace diez o quince años, con todo un mundo por descubrir y además asequible al bolsillo. Lo sé, confesiones de enfermo.



Yeeeeeeaah you know i'm a tomcat and you're my kitten
and i've been scratching' around in your windowpane
Let me in let me in my baby
So i can feel good all over again



PLAYLIST ¡Abran paso!









































Tracklist

ELKIN & NELSON Abran paso
PRETTY PURDIE Soul drums
THE NU SOUND EXPRESS Ain't no good enough for you
THE BROTHERS Brother's groove
AL SHARP Funky lover
DOC RAND I need a woman
REX GARVIN Believe it or not
DEE EDWARDS Why can't there be love?
MONGO SANTAMARIA Cloud nine
JOHNNY PATE You can't even walk in the park
THE DYNAMIC CORVETTES It's a trap
JIMMY JAMES & THE VAGABONDS Hi Diddley dee dum dum
MARLENA SHAW Liberation conversation
WAYNE MCGHIE  Dirty funk
THE QUICK Bert's apple crumble
THE MONCLAIRS Sore feet
THE BUNCH Don't come back to me
JOE KENNEDY Funky time
CHAMPION JACK DUPREE Barrelhouse woman
MUDDY WATERS I'm a boy

jueves, 10 de julio de 2014

JIMMY JAMES & HIS VAGABONDS. Sus Eps franceses en Disques Vogue.










































































Rebuscando discos entre los cajones del Estudiodelsonidoesnob, en busca de inspiración e información para un proyecto que llevo entre manos, he caido en la cuenta al leer repetidas veces la siguiente leyenda;"C'est un realisation Disques Vogue. Villetaneuse (Seine)". Las palabras que describen la Arcadia soñada podrían ser -de hecho ahora mismo lo son- la frase citada más arriba entre comillas, rúbrica de la casa que distribuía (entre otras docenas más) al sello Pye en Francia y la ubicación geográfica de su fábrica. Con el tiempo, paciencia y fortuna he conseguido hacerme con tal vez demasiados de ellos Estos tres eps franceses del jamaicano Jimmy James y sus Vagabonds (Phil y Coleson Chen, Rupert Balgobin, Barry Sutton, Wallace Wilson, Carl Regis, Fred Fredericks y Carl Griffiths) son un pequeño ejemplo. Con sus portadas únicas para el mercado francés, su diseño (afortunadamente intactas sus contras, sin recortar, impolutos los cupones para el llavero de regalo) y sobre todas las cosas, su música. 

  Recien aterrizados en Londres y de la mano de Peter Meaden grabaron una serie de discos pequeños que son hoy artefactos de tan inolvidable belleza como arrebatadora música. Soul, ska, Northern, rhythm and bues... toda una máquina perfectamente engrasada, dotada de nervio y gusto en medio de la cresta más elevada de una ola irrepetible.










































































































domingo, 1 de junio de 2014

RUMBAVILLE Canta, baila, ríe y llora






































Después de "Here comes the rumba" y "Rumba or die" (que pueden escuchar si apetecen en mi página de mixcloud) llega "Rumbaville". En esta ocasión desde los archivos de Discophon, Belter, Philips, RCA, Movieplay y Columbia tengo el honor de presentarles un breve y humilde recorrido por muchas de las aristas de la rumba. Por su autopista y también por sus carreteras secundarias.

 Visitaremos la disco rumba con Rumba 3 gracias a la soberbia "Buscaremos un rincón", sita en su lp Disco ("Acuérdate que te quiero") y también seremos espectadores del drama que subyace entre el artista y su público, en realidad entre dos amantes que lo fueron, en esa sofisticada rumba funk de los Chipén que es "Corazón de león".

 Proto hip hop con beats de piano responsabilidad de Paca y Manuela en "Negro y blanco" y de Enrique Castellón Vargás en "Jaz gitano"  o apoteosis del trompeterio latin rumba con El Noi. Todo vale si es real y es sentido. Digánselo a La Terremoto y "El despertador". Fábula o realidad nada importa una vez discurrimos por ella; La voz rota de Jose y sus Rumberos dudando entre quedarse o marcharse, preso de lo intangible en "Que qué de que" o el maestro Peret jugando a ser Joe Cuba en una felina versión de su "Gato".   

 De esa apisonadora del ritmo que es el Lp de Los Chavós les presento esta versión del cubano Rafael Cepeda en clave anfetamínica propulsada por bongos, ventilador, palmas y trompeta de juguete. A su lado una toma del "Ojos chinos" de Chele acelera hasta el paroxismo la del Gran Combo de Puerto Rico.

 Sangre Gitana, Solera 4 y Contraste nos acercan a la rumba sevillana con medios sobrados y producción de tronío ; "Yo me siento muy feliz", "Un poco de café" y "Borrón y cuenta nueva" son rumbas polisémicas, esas que nos narran la pérdida y la infidelidad transustanciadas en las adicciones, las flaquezas y la melancolía. Volver a levantarse tras el batacazo, pensando desde ese mismo momento en la proximidad del siguiente tropiezo. 

 El gran José Cunill y su piano llevando a una nueva dimensión el "Nuestro ayer" de Santisteban, entre el Latin Combo y la rumba cardíaca y, sin embargo, sentimental. La Polaca cantando a Juan Pardo en esa aproximación al hippismo cristiano vía batucada que es "Chiquillo moreno" o Argentina Coral reinventando a Camilo Sesto en "Algo de mi"; un piano cual manantial de sensaciones que uno diría (pese a no estar acreditado) acariciado por Cunill y que, aproximadamente a la mitad de la canción, redefine la necesidad del bongo y las percusiones como metrónomo vital sobre el cual cimentar las emociones carentes de toda afectación.

 Ya, ya termino. Para despedirnos la rumba fuzz de Rumba Joven, de su único y recomendabilísimo Lp, con "Baila, canta y ríe" y también esa maravilla, enroscada en la canción ligera italiana más evocadora, que es el "Tómalo" del gran Changó. No sé ustedes, probablemente lo tomen como carencia y merma y uno piensa que estarán confundidos. Tal vez lo observen desde la profiláctica distancia, en esa que existe balanceándose entre la condescendencia y el cinismo. Seguirá uno pensando que así no. O probablemente, me gustaría mucho, se detengan en apreciar la libertad estilística más absoluta, la finura melódica, la matematica precisión en el ritmo y en el tempo y con todos estos enseres, sorprendentemente, el rigor y la verdad. En ese caso estaremos de acuerdo. Ojalá.

viernes, 23 de mayo de 2014

JACK HENDRIX Tchikbaams ep (Barclay, 1967), Sugar and Spice (Barclay, 1968)







































Bluesology
Turn around
Rythmofeeling
Minuit - Cannes


 En 1967 Jacques Hendrix ya era un músico veterano. Uno más de los asimilados casi a la fuerza, desde finales de los años cincuenta, a los nuevos sonidos. Deambulaba entre los ritmos del momento apostando en el casino musical al twist, al loop, al climb y al rock and roll. Dando palos de ciego a ver si saltaba la banca.

 Pero ese año algo parece hacer click en su cerebro. Se libera de los corses oportunistas que le hacen funcionar a piñón fijo y puestos a serlo decide tirar por el camino más hedonista, aquel que más le place. Junto a sus habituales músicos recluta a un grupo de voces femeninas que le sirvan de atrezzo y cimenta su aventura en una par de voces que doten de ligereza y vuelo a las melodías que pretende publicar; son Françoise Walch (dueña de una etérea y ensoñadora voz clara que había servido de contrapunto a la más lineal de Moustaki en la inolvidable "La Méthèque") y Jean Stout, cantante y actor de doblaje, con su voz profunda e inolvidable. Pirotécnias vocales balanceándose entre lineas de soprano flotantes e inmersiones en la profundidad de la voz tenor. La mezcla perfecta de levedad y escapismo.

 El primer intento será con el apelativo de Jack Hendrix Tchikbaams, un ep publicado chez Barclay en 1967. Cuatro canciones que juegan con los Scat vocals, el musical y el groove, lo pegadizo y banal y que, tal vez por esto último, por su falta de pretensiones, deviene en algo perdurable, evocador y bastante adictivo.










































































Al año siguiente la maquinaría ya se halla perfectamente engrasada. Con el rodaje adquirido se atreve con un Lp. Lo llamará "Sugar and Spice" y lo publicará bajo el nombre de The Jumping Jacques. Se nota un mayor refinamiento y mayores medios pero sobre todo se abre el campo musical; Brasil, las bandas sonoras para peliculas de evasión, el jazz y groove más inofensivo junto a una profunda, incontestable alegría de vivir. En "Through a brazilian jazz forest" Françoise Walch juega a ser Edda del Orso en "Playa sin sol". Copacabana pasa por la costa azul y el dolce fare niente se instaura como filosfía de vida. "Love me now" es puro exploito sin pretensiones, pirotecnias con el beat de batería y el acompañamiento de la voz de Stout que son los cimientos sobre los que se construye el recuerdo de lo idealizado. Fuera el stress y las preocupaciones. La estética por encima de cualquier ética. Los momentos felices y ya está.

Así, sin solución de continuidad, de "Sugar and spice" hasta "Offbeat fugue", todo es pura celebración. El título de una de las canciones, tal vez sin pretenderlo, es síntesis evidente de lo que sucede mientras lo escuchamos; "Somehow i feel i must be dreaming". De alguna manera nos sentimos como si estuviésemos soñando. Es la apoteosis del instante porque sí. "Gossip and chatter" nos lleva a Sergio Mendes y sus Brasil'66, "Let them eat cake" (tremenda proclama underground, pardiez), "Mississippi Mischief"... parecen los engarces de una joya deslumbrante pese a que sea bisutería. Un eslabón más de la memoría de un tiempo que ya nunca será.